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Así de fácil es limpiar la máquina de cápsulas

Una buena máquina, un buen sabor

La máquina de cápsulas es mucho más que un electrodoméstico de cocina. Al fin y al cabo, nos prepara el café como más nos gusta. Y todo esto, pulsando un botón. Qué práctico que la limpieza sea casi igual de fácil.

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¿De qué tiene que ser capaz una máquina de cápsulas? En realidad, de «solo» una cosa: debe prepararnos el café perfecto para nosotros. Rápida y fácilmente y con un poco de crema encima. Para obtener resultados siempre perfectos, es vital mantenerla correctamente. De primeras, puede sonar cansado. Pero, fieles al lema de «hacerlo todo más fácil», en la mayoría de los casos bastan unos minutos para limpiar una máquina de cápsulas.

Después del último café: vuelta a empezar

¿Su café debe estar mañana igual de bueno que hoy? Entonces, prepárelo todo por la noche para usarlo de nuevo por la mañana. Vacíe el recipiente de las cápsulas y deseche las cápsulas usadas. A continuación, lávelo junto con el cuenco de agua restante con agua caliente.

Si tiene un espumador de leche, es imprescindible que lo limpie después de cada uso, pues los depósitos de leche generan peligro de bacterias. En general, todas las piezas del espumador de leche se lavan con agua y se limpia el interior con un estropajo. Atención: es frecuente que los espumadores de leche no sean aptos para lavavajillas ni puedan sumergirse en agua. Lo mejor es que antes mire las instrucciones de uso. Para finalizar, vuelva a colocar todas las piezas en la máquina.

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Si el agua es fresca, el café también

Un café recién hervido de la máquina está compuesto por un 99% de agua. Es este 99% el que influye de forma decisiva sobre el sabor de su café. E influye tanto que incluso el adorador del café Maxwell Colonna-Dashwood ha escrito todo un libro sobre la calidad del agua. Entonces, ¿qué podemos hacer para mantener siempre el agua limpia de su máquina de cápsulas? Para una calidad satisfactoria del agua, deberá vaciar el tanque de agua y lavarlo a fondo como mínimo cada noche. Vuelva a rellenar agua fresca solo antes del uso al día siguiente.

Para los consumidores de café más exigentes, merece la pena realizar una prueba del grado de dureza del agua del grifo. Cuanto mayor sea la proporción de minerales en el agua, mayor será su grado de dureza. Y cuando mayor sea el grado de dureza, más efectos negativos tendrá sobre el sabor del café. Así, el desagradable sabor propio de los minerales tapa el de los aromas del café. Muchas empresas ofrecen pruebas de dureza del agua gratuitas o a buen precio. Si su agua es demasiado dura, elija un filtro de agua para mejorar su calidad y, con ello, el sabor en la taza.

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Guerra contra la cal

La calidad del agua también tiene efectos directos sobre la máquina. Pues, al calentarse el agua dura, se forma cal. En el peor de los casos, los restos de cal causarán daños en la tecnología de su máquina. Por ello, es necesario eliminar la cal de forma periódica.

Todas las máquinas de cápsulas tienen su propio programa antical rápido y fácil de manejar. En primer lugar, se rellena el tanque con agua y una solución antical, que puede ser de los más diversos tipos y fabricantes. Para los amantes de los productos de limpieza naturales, el vinagre o la esencia de vinagre son buenas alternativas. Vierta un chorro en el tanque y rellénelo de agua. Mediante una combinación de las teclas, se activa ahora el proceso de eliminación de cal, que inicia la limpieza de la máquina. Después, repita el proceso al menos una vez con agua fresca y habrá terminado el proceso de eliminación de cal. Dependiendo del grado de dureza y el uso, se recomienda eliminar la cal de la máquina cada 2-6 meses.

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Hasta la última pieza

Lo bueno de una máquina de cápsulas es su potente funcionalidad en formato compacto. Cada elemento tiene una función importante, por lo que deben limpiarse también periódicamente. Por supuesto, no es necesario que desatornille la máquina de inmediato. Las funciones de limpieza y antical se encargan de que la máquina brille también por dentro. El tanque de agua, el cuenco de agua restante, el recipiente de las cápsulas y la carcasa, no obstante, deben limpiarse de vez en cuando con un trapo húmedo y un producto friegaplatos.

Las máquinas de cápsulas son igual de eficientes para preparar café que para limpiarse. Con poco esfuerzo, su máquina se mantendrá durante más tiempo y le seguirá sirviendo fiel sus especialidades de café cada día en la buena calidad habitual.

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