Café Royal emplea cookies a fin de ofrecerle la mejor atención posible. Si sigue navegando en el sitio web, está aceptando el uso de cookies. Para obtener más información, consulte nuestra política de privacidad.

Tipología de consumidores de café: La reina del bio

¡No sin mi etiqueta!

Una tacita de café puede convertir el mundo en un lugar mejor o provocar su completa destrucción. Suena radical, pero es la realidad cotidiana de los más concienciados de entre los consumidores de café: las llamadas «reinas del bio».

CW_Article_Eco_Queen_Image1_Final_V1

Hay algo que no encaja: la señora lleva 10 minutos parada delante del mostrador de cafés del supermercado ecológico estudiándose con calma un producto tras otro. Mientras las cestas de la compra de los demás se llenan despreocupadas, ella se mantiene prácticamente inmóvil frente al mostrador. Con la resistencia y la motivación de un caracol, compara docenas de cafés, reduce sus favoritos a un «top tres» y, finalmente, después de un largo y arduo cara a cara, encuentra el ganador indiscutible y de moral intachable. Totalmente en paz consigo misma y con el mundo, va a la caja con el paquete de café balanceándose en el cartón: es la reina del bio.

Está claro que la puntillosa reina del bio no lo tiene tan fácil como otros consumidores de café, por ejemplo el goloso. «¿Es ecológico? ¿Es de comercio justo? ¿Y procede de una región de cultivo?» son solo algunas de las reflexiones que expresa en voz alta antes de dar un sorbo concienciado a su café. No obstante, en el fondo le encanta el café. En su ética estricta y, en cierto modo, digna de admiración, solo permite una selección limitada de cafés a los que está dispuesta a dar cabida en su bolsa ecológica.

En esto hay algo llamativo: cuanto más busca en su bolsa biodegradable, más crecen su espíritu de lucha interno y sus ganas de dar discursos apasionados e inculpatorios sin que nadie se los haya pedido. Ya sea en la calle, en el tren o en el bar de la esquina. Los principios necesarios para sus argumentos los toma de esas etiquetas que tanto le gustan. Y de estas hay unas pocas.

CW_Article_Eco_Queen_Image2_Final_V1

«¿Es ecológico?»

El cultivo ecológico es un criterio esencial para «reina del bio» empedernida (que a menudo también es vegana). Y casi imprescindible. Pues el punto central de sus compras diarias es el supermercado ecológico. Aquí, además de cafés con certificados ecológicos, encuentra muchos más productos de elaboración biológica que llegan a su taza una vez escaneadas minuciosamente las etiquetas. La leche de soja, el sirope de flor de coco o la cúrcuma no solo mejoran su café saludable en lo ético, sino también en el sabor. A las reinas del bio veganas también les gusta añadir un poco de ghee o de mantequilla de pasto a su bolsa de yute, como componentes importantes para el Bulletproof Coffee. Que, por supuesto, debe ser casero. Ya que, si no, ¿cómo va a saber «qué lleva en realidad»?

Y, cuando no pueden preparar el café en casa, por lo menos procede de una cafetería hipster, casi siempre regentada por un friki del café. Estos congéneres tan especiales son diccionarios del café andantes y dan mucho valor a la transparencia. Saben dar una respuesta satisfactoria incluso a las más detalladas preguntas de las reinas del bio. Por fin alguien que escucha con atención sus divagaciones.

Sin embargo, la reina del bio tiene poca paciencia para los que piden el café para llevar en la cola. Por supuesto, no le basta con arrugar la nariz con desprecio. Tiene que levantar su dedo acusador y empezar un discurso encendido sobre la impunidad del derroche de agua en el mundo.

CW_Article_Eco_Queen_Image3_Final_V1

«¿Lo hay también de comercio justo?»

Puesto que «lo ecológico no siempre es ecológico», la reina del bio tiene que convencerse de más factores. Por ejemplo, del sello de comercio justo. Ya que, además de la naturaleza, le preocupan también las personas que han trabajado duro en el producto. Es por ello que prefiere invertir en cafés que apoyen proyectos de sostenibilidad, como nuestro La Laguna de Honduras.

Con todo lo amable y abierta que es con los agricultores del café, se muestra mucho más crítica en su propio círculo. Esto se extiende también a sus amigos. No es raro que una amiga reina del bio te mire mal por tomar café con leche sin pensar y, ¡por los clavos de Cristo!, con azúcar industrial y en un vaso de cartón. De nuevo se produce una acalorada e inevitable discusión en la que solo se puede perder. Un simple «piensa en el futuro de tus nietos» da por finalizado un diálogo del que a menudo no hay salida.

«¿Tienen también Single Origins?»

No hay que olvidar que también el país de origen es importante para la reina del bio. Incluso si el café no crece en nuestras latitudes y, por tanto, nunca podrá cumplir por completo el requisito de «regional», en la medida de lo posible debe proceder de una región de cultivo. O, dicho de otro modo, ser un Single Origin. Cuanto menos haya viajado el café en bruto, mejor para el planeta - y para la reina del bio.

CW_Article_Eco_Queen_Image4_Final_V1

Sí, las reinas del bio pueden ser «complicadas». Para los demás y, a veces, también para sí mismas. A pesar de esto, cuando se unen un buen sabor y una buena conciencia, solo podemos expresar nuestra admiración - y aprender con humildad de ella.

La reina del bio

  • ¿Cómo se la reconoce?
    Por su vaso de café para llevar de fibra de bambú y maíz.
  • ¿Qué le dice a usted?
    ¿Eres consciente de lo que te estás bebiendo?
  • ¿Qué pasa si toman café juntos?
    El chorrito de leche en el café tiene un sabor raro.
  • ¿Qué puede aprender de ella?
    A irse al bar a tomar el café, para variar.
  • ¿Cuál es la mejor manera de tratarla?
    Escuchar y asentir - ella tiene la razón.

CW_Article_Eco_Queen_Image5_Final_V1

 

La Laguna Espresso